El verdadero amor no tiene fecha de caducidad

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Sunday, April 3, 2016

10 consejos prácticos para vivir un buen noviazgo

Felipe Aquino, profesor universitario y miembro del carisma Canço Nova, pujante movimiento carismático católico de Brasil, ha publicado en su blog Prof. Felipe Aquino, un espacio de artículos y noticias sobre la Iglesia y la fe católica, unos consejos para afrontar el noviazgo con garantias de discernir adecuadamente esa antesala al matrimonio.

1 – Sólo empieza un noviazgo cuando tengas claro que quisieras llegar a casarte con esa persona. Sin un objetivo en la vida, todo lo que hacemos queda vacío: el noviazgo también, si no tiene una meta, no tiene sentido.

2 – Antes de empezar a salir con alguien, conócelo bien a través de una buena amistad. Es en la amistad donde surge el noviazgo, y ella sirve también como un pre-noviazgo. No tengas prisa, no empieces a salir con alguien sólo porque el otro tocó tu corazón. Conócele primero.

3 – Haz de tu noviazgo un tiempo de conocimiento del otro y una ocasión para que el otro te conozca. Sin eso, no será posible saber si el noviazgo debe continuar o no. No se ama quien no se conoce. Entonces, que cada uno se revele al otro con sinceridad.

4 – No tengas miedo de mostrar al otro tu realidad y la de tu familia. Si él o ella no te acepta como eres, y tampoco a tu familia, con todas sus cualidades y defectos, es porque no te ama de verdad.

5 – Deja crecer al otro. El noviazgo es tiempo de crecer los dos, por el fermento del amor, de la renuncia y del sacrificio por el otro. Una relación en la que ambos no crecen humana y espiritualmente, por estar juntos, está vacía y mejor que se termine.

6 – No dejes que el egoísmo se adueñe de vuestra relación, pues un matrimonio egoísta es como dos bolas de billar, que sólo se encuentran para chocar y separarse. El egoísmo mata el amor y destruye la relación.

7 – No hagas de tu noviazgo una vida de casado, con vida sexual e intimidades conyugales. Mañana, el noviazgo puede terminar y la herida quedará en ti, sobre todo en la mujer. Sólo tiene sentido entregarse a alguien que, antes, puso una alianza en tu mano y te juró amor y fidelidad hasta el último día de tu vida. No minusvalores tus decisiones, tu cuerpo y tu vida.

8 – No “enganches” a tu novio o novia a través del sexo, no hagas un “arma” de él, porque la “víctima” puedes ser tú. ¡Cuántos han ganado un vientre antes de tiempo, sin tener una cuna y un techo para su hijo! Vuestros hijos merecen mucho más que esto.

9 – No tengas miedo a terminar un noviazgo en el que solo hay peleas y reproches; no empeores el problema con un embarazo. El noviazgo es tiempo de conocer y escoger sin prisa y sin la pasión que ciega la razón. Es mejor llorar una separación hoy que después de casados.

10 – No dejes a Dios fuera de tu noviazgo, pues fue Él quien os creó, fue Él quien instituyó el matrimonio entre un hombre y una mujer, y será Él quien os una para siempre. Deja que la mano fuerte de Cristo esté entre vuestras manos débiles

Wednesday, October 21, 2015

Vocación al matrimonio, tan "digna e importante" como la del sacerdocio



Varios obispos que participan en el sínodo del Vaticano sobre la familia han evocado la necesidad de una mejor preparación para el matrimonio, al punto que uno de ellos propuso incluso instaurar un "noviciado" de seis meses para poder casarse.

Otro obispo evocó un proverbio oriental "Antes de juzgar a alguien, ponte en sus zapatos", para señalar una "paradoja": "La mayoría de nosotros somos célibes y, a veces, yo sufro por lo que nuestra madre Iglesia puede hacer cargar sobre los hombros a nuestras familias, fardos pesados que nosotros seríamos incapaces de llevar".

Varios de los 75 participantes han insistido sobre el hecho de que la vocación para el matrimonio debe ser reconocida tan "digna e importante" como la del sacerdocio o la vida religiosa, según comunicaron los observadores presentes en un informe brindado a la prensa.

Además, afirman, se necesitan años de formación en el seminario para convertirse en sacerdote, mientras que la preparación para el matrimonio, que la Iglesia considera sagrado e indisoluble cualquiera sean las vicisitudes de la vida, a veces se limita a un fin de semana. Uno de los intervinientes propuso entonces rechazar la celebración de matrimonios en las parroquias "sin al menos seis meses de noviciado", reveló uno de los informantes.

Sin entrar de lleno en las modalidades de este "noviciado", el participante que lo propuso explicó que se trataría de practicar un acompañamiento para ayudar a las parejas a elaborar, antes del matrimonio, su propio proyecto de vida en común.

"¿Cómo crecer, cómo perdonar los errores y límites del otro, cómo mantener la alegría de la familia y, por encima de ello, cómo acompañar la tristeza, los sufrimientos, las crisis, cómo superar y soportar de manera creativa las eventuales aventuras del cónyuge?", explicó uno de los observadores. "La única garantía del matrimonio y de la familia es un amor maduro entre personas radicalmente imperfectas", añadió.

Signo de la variedad de las intervenciones fue la afirmación de otro obispo, quien dijo que la Iglesia no será creíble sino que con "una palabra profética", presentando la indisolubilidad del matrimonio religioso con "la mayor claridad y sin complejos".

El sínodo fue convocado por el papa Francisco para debatir durante tres semanas sobre los retos que encara la familia moderna.(RD/Agencias)

"Los divorciados no están excomulgados". La archidiócesis de Guayaquil analiza la excomunión a divorciados vueltos a casar

“Los divorciados en nueva unión no están excomulgados y deben ser acogidos por la Iglesia católica”. Lo dijo el papa Francisco en la catequesis del pasado miércoles y al respecto la Archidiócesis de Guayaquil hizo algunas apreciaciones, en un boletín enviado por su departamento de comunicación.

Allí se indica que el pontífice «lo recordó», pues «los divorciados vueltos a casar nunca han sido excomulgados». «Ellos van a misa, sus hijos están en la catequesis, ayudan en las parroquias. Los acogemos fraternalmente, aunque no puedan comulgar», se indica y agrega: «Como recuerda el papa, su situación sigue siendo irregular. (Él) insiste en que no se les puede tratar mal ni cerrar las puertas».

Explica que «excomunión es una pena canónica que implica expulsión de la Iglesia. Estar excomulgado es una situación jurídica y los divorciados en nueva unión no incurren en esa situación. Quedan excomulgados, por ejemplo, alguien que participe en un aborto».

Los divorciados en nueva unión, no pueden comulgar porque viven en «situación de pecado», expresa la curia y menciona que del tema trata el Catecismo de la Iglesia católica de 1992.

EXCOMUNIÓN Y DIVORCIADOS EN NUEVA UNIÓN

El Papa Francisco en la catequesis del miércoles 5 de agosto (2015), ha recordado que las personas divorciadas en nueva unión no están excomulgadas y que deben ser acogidos y acompañados por la comunidad cristiana. Para evitar malos entendidos y la consecuente desinformación, es nuestro deseo hacer las siguientes aclaraciones.

Los divorciados vueltos a casar nunca han sido excomulgados. Siempre se los ha recibido en la Iglesia. Ellos van a Misa, sus hijos están en la catequesis, ayudan en las parroquias. Los acogemos fraternalmente aunque no puedan comulgar. Como recuerda el Papa Francisco, su situación sigue siendo irregular. En lo que insiste el Papa es en que no se les puede tratar mal, en que «no se le puede cerrar las puertas a nadie».

Excomunión es una pena canónica que implica expulsión de la Iglesia. Estar excomulgado es una situación jurídica y los divorciados en nueva unión no incurren en esa situación. Queda excomulgado, por ejemplo, un sacerdote que revele el secreto de confesión o alguien que participe en un aborto.

Así aunque uno no comulgue, sigue perteneciendo a la Iglesia (por ejemplo, cuando tenemos pecado mortal, no comulgamos, pero seguimos siendo parte de la Iglesia). Los divorciados en nueva unión, no pueden comulgar, no porque estén excomulgados, sino porque viven en situación de pecado. Es una situación de pecado, como dice el Evangelio: el que se casa con una divorciada comete adulterio (Evangelio según San Mateo 19,9).

Por otro lado, cuando se casaron por segunda vez muchos sabían que eso les impediría comulgar, y aun así optaron por casarse. Como también hay gente que no elige casarse, pues prefiere estar en gracia y comulgar. Todo el mundo es libre de hacer con su vida lo que le parezca más conveniente, pero si se quiere recibir la comunión, se debe aceptar unas condiciones.

La doctrina de la Iglesia sobre este tema está bien explicada en el Catecismo de la Iglesia Católica, promulgado en el año 1992:

1650 Hoy son numerosos en muchos países los católicos que recurren al divorcio según las leyes civiles y que contraen también civilmente una nueva unión. La Iglesia mantiene, por fidelidad a la palabra de Jesucristo («Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio»: Mc 10,11-12), que no puede reconocer como válida esta nueva unión, si era válido el primer matrimonio. Si los divorciados se vuelven a casar civilmente, se ponen en una situación que contradice objetivamente a la ley de Dios. Por lo cual no pueden acceder a la comunión eucarística mientras persista esta situación, y por la misma razón no pueden ejercer ciertas responsabilidades eclesiales. La reconciliación mediante el sacramento de la penitencia no puede ser concedida más que aquellos que se arrepientan de haber violado el signo de la Alianza y de la fidelidad a Cristo y que se comprometan a vivir en total continencia.

1651 Respecto a los cristianos que viven en esta situación y que con frecuencia conservan la fe y desean educar cristianamente a sus hijos, los sacerdotes y toda la comunidad deben dar prueba de una atenta solicitud, a fin de que aquellos no se consideren como separados de la Iglesia, de cuya vida pueden y deben participar en cuanto bautizados:

«Exhórteseles a escuchar la Palabra de Dios, a frecuentar el sacrificio de la misa, a perseverar en la oración, a incrementar las obras de caridad y las iniciativas de la comunidad en favor de la justicia, a educar sus hijos en la fe cristiana, a cultivar el espíritu y las obras de penitencia para implorar de este modo, día a día, la gracia de Dios».

Fuente: infocatolica.com

Tuesday, October 20, 2015

¿Por qué no una preparación parecida a un noviciado antes de casarse?, plantean en el Sínodo de la Familia (Octubre 2015)

El Sínodo ha comenzado las intervenciones de los padres sinodales respecto a la segunda y tercera parte del Instrumentum Laboris. Ahora, es el momento para hablar sobre “El discernimiento de la vocación familiar” y “La misión de la familia hoy”.

Entre los temas abordados, explicó el padre Federico Lombardi en la rueda de prensa, están “la familia como escuela de humanidad y de santificación”, “espiritualidad familiar, cómo orar juntos, vivir los sacramentos”.

Otro aspecto analizado, explicó el portavoz de la Santa Sede, fue cómo “la vocación matrimonial no debe ser vista como inferior respecto a la sacerdotal, es igualmente digna ante Dios”.

Por otro lado, se subrayó la importancia de los movimientos y asociaciones de vida familiar, tan importantes en la pastoral.

El padre Lombardi también indicó otros temas surgidos pero en menos intervenciones, como la relación interreligiosa en las familias, cuyo punto de referencia para la reflexión fue el testimonio de una pareja india, ella católica y él hindú. También se habló de los hijos como don, y la educación de los mismos. Y se advirtió que la familia no es siempre un lugar adecuado de referencia para todas las personas, “no se debe idealizar la familia”, porque también sucede que la corrupción o el crimen están presentes en algunas de ellas y esto puede condicionar en la formación y crecimiento personal de sus miembros.

Por su parte, el padre Manuel Dorantes, portavoz para la lengua española, precisó que varios padres sinodales insistieron en la importancia de la formación previa al matrimonio.

“El matrimonio es una vocación. El mismo Dios que llama al sacerdocio, llama al matrimonio”, recordó. Y se han planteado por qué no una preparación equivalente al catecumenado o el noviciado antes del matrimonio.

En el Sínodo se plantea que la formación no debe ser solo previa sino también de acompañamiento posterior.

Además, lo previo no debe ser solo una catequesis, sino un ayudar a la pareja a plantearse y ver cómo será su programa de vida en común.

Fuente: religionenlibertad.com

Tuesday, September 8, 2015

Reforma de las nulidades: gratis, un solo juez, proceso rápido en casos evidentes y se puede apelar

En vísperas de la segunda etapa del Sínodo de la Familia (octubre 2015), y recogiendo una petición de la primera etapa, en el que muchos padres sinodales pidieron agilizar los juicios de evaluación de las causas de nulidad matrimonial, el Papa Francisco ha publicado dos documentos "motu proprio" dando una serie de instrucciones a las iglesias locales para reformar estos procesos, uno para las iglesias latinas y otro adaptado a la tradición de las iglesias católicas orientales.

El objetivo es agilizar "la velocidad de los procesos, no la nulidad de los matrimonios". En el texto el Papa explica que le mueve "la preocupación por el cuidado de las almas" y que lo que ofrece es un "documento de reforma".

Los documentos son "Mitis Iudex Dominus Iesus" y "Mitis et misericors Iesus", presentados este martes en la Sala de prensa del Vaticano. El padre Lombardi, director de la Oficina de prensa de la Santa Sede, precisó que las cartas fueron firmadas por el Papa el 15 de agosto, día de la Asunción y quiso que se presentara este martes, fecha de la Natividad de María.

Saber en conciencia si hubo matrimonio

El Papa considera que muchos fieles quieren, en conciencia, saber si su relación es verdaderamente un matrimonio sacramental, pues lo dudan, y quieren someterse al juicio de la Iglesia, pero su intención se ve "demasiado a menudo desviada por las estructuras jurídicas de la Iglesia a causa de la distancia o la entidad". Francisco pide que estas esperas y demoras sean cortas para que "el corazón de los fieles no permanezca mucho tiempo oprimido por las tinieblas de la duda".

Los puntos fundamentales de la reforma son:

- Una sola sentencia en favor de la nulidad ejecutiva;
- El juez único bajo responsabilidad del obispo;
- El mismo obispo es juez;
- El proceso es más breve;
- Se puede apelar a la sede metropolitana;
- La tarea propias de las Conferencias episcopales;
- Se mantiene la apelación a la Sede Apostólica;
- Normas para las Iglesias Orientales.

Vía judicial, no administrativa

Una de las novedades consiste en que se estipula que se juzgue el caso "a través de la vía judicial, no la administrativa", para "proteger en grado sumo la verdad del vínculo sagrado."

Una sola sentencia

Si antes se pedía una doble decisión de conformidad, de dos jueces, ahora bastará con la de un sólo juez. Se admitirán apelaciones, pero no como táctica dilatoria.

El verdadero juez es el obispo

El tribunal en realidad tendrá sólo un juez, siempre clérigo, bajo la responsabilidad del obispo. En realidad, se espera que sea el obispo el juez de los fieles confiados a él, tanto "en las diócesis grandes como en las pequeñas" y que no delegue completamente los casos al personal de las oficinas de la curia diocesana.

Juicios rápidos en casos "evidentes"

Se establece también que cuando el proceso de nulidad cuente con "argumentos particularmente evidentes" cuente con un juicio aún más abreviado. El guardián judicial de la indisolubilidad deberá ser el obispo local, "garante de la unidad de la fe y la disciplina católica".

Apelar a la diócesis metropolitana

Otra novedad es que se podrá apelar a la sede metropolitana (por ejemplo, alguien disconforme con la sentencia en Lérida, Urgel o Solsona podría apelar a la sede metropolitana que es Tarragona).

Que la Conferencia Episcopal respete a cada obispo

El Papa pide a las conferencias episcopales "estar impulsadas ??principalmente por la ansiedad apostólica por llegar a los fieles alejados" y les pide "respetar" el derecho de cada obispos de organizar el poder judicial en su diócesis.

Procedimientos gratuitos

El documento papal confirma que los procedimientos deben ser gratuitos "porque la Iglesia, mostrándose generosa madre fiel, en un asunto tan estrechamente ligado a la salvación de las almas manifiesta el amor gratuito de Cristo".

Apelar a Roma, se mantiene la Rota

Se mantiene la posibilidad de apelar en caso de disconformidad con la sentencia al Tribunal de la Sede Apostólica o de la Rota Romana, "por razón de un principio jurídico antiguo, que fortalece la unión entre la Sede de Pedro y las Iglesias particulares".

No se anulan matrimonios, se discierne si lo hubo

El cardenal Cocopalmerio ha recordado que la iglesia "no anula" matrimonios (no puede hacerlo, pues el matrimonio lo une Dios y nada en la tierra puede deshacerlo, excepto la muerte) pero sí discierne si realmente hubo consentimiento, si hubo realmente matrimonio, o si alguna causa hacía inválido el consentimiento (coacciones, una unión previa vigente, inmadurez que incapacita para dar el sí, etc...).

Si no conoces las condiciones, no hay consentimiento

El arzobispo español Luis Francisco Ladaria Ferrer, recordó los requisitos necesarios, según el derecho canónico, para la validez de un matrimonio. ´´Se pueden unir en matrimonio solo un hombre y una mujer y es imposible una nueva unión matrimonial durante la vida del cónyuge. El matrimonio es indisoluble; así lo enseñó Jesús y en los evangelios hay numerosos testimonios de esta enseñanza. La Carta a los Efesios nos explica que el matrimonio sacramental no se puede romper porque es imagen y expresión del amor de Cristo por su Iglesia... El matrimonio debe estar abierto a la transmisión de la vida´´, recordó.

Y planteó una idea más novedosa: ´´En los últimos tiempos surge la duda, que parece fundada, de que si todos los que se casan en la Iglesia conocen suficientemente estas enseñanzas y, por lo tanto, de si su consentimiento se refiere verdaderamente a ellas. De no ser así, su matrimonio sería nulo, es decir, no existiría de hecho. Y precisamente porque hay esta duda muchos deseaban ofrecer un medio rápido pero de confianza para resolverla y contribuir a pacificar la conciencia de muchos católicos´´.

Los puntos claves, según el auditor de la Rota

Los puntos claves de la reforma los explicó el Prelado auditor de la Rota Romana, monseñor Bunge, incluyen:

1) Un papel central del obispo diocesano: Se habilita a los obispos diocesanos a que tengan sus propios tribunales diocesanos y, si fuera el caso, también a decidir que en ese tribunal, ante la imposibilidad de contar con un tribunal colegial presidido siempre por un clérigo, haya un único juez, siempre un clérigo.

2) Proceso corto (evitar los términos "sumario" y "administrativo") para la nulidad evidente de matrimonio. Se trata de abrir a las "masas". Aquí el juez es el obispo, que se sirve para el conocimiento de los hechos, de dos consultores, con los cuales discute previamente de la certeza moral de los hechos aducidos para la nulidad del matrimonio. Si el obispo llega a la certeza moral, pronuncia la decisión; de lo contrario, envía el caso al proceso ordinario.

¿Cómo hará el obispo para decidir un número elevado de casos? La respuesta es doble: en una región no habría solamente tribunales regionales o interdiocesanos, sino el obispo de cada diócesis en casos obviamente simples; segundo, el obispo será ayudado por el personal de su tribunal. La formación permanente contribuirá a que cada obispo, al contar con su propio Tribunal para estas causas de nulidad matrimonial redescubra el ministerio propio, que le fue confiado en la sagrada ordenación, de juez de sus fieles.

3) La apelación sería rara, porque existe el acuerdo de las partes y hay hechos evidentes sobre la nulidad; en presencia de elementos que sugieran la apelación meramente dilatoria e instrumental, el recurso podrá rechazarse a limine.

4) Proceso ordinario:

- Rápido (un año como máximo).

- Abolición de la sentencia de doble conformidad ( Es decir a la exigencia del derecho canónico, en el proceso declarativo de nulidad del matrimonio, de que haya dos sentencias conformes para que los cónyuges queden libres de contraer nuevo matrimonio. Esto implica que dos tribunales de distinto grado declaren la nulidad de un matrimonio por el mismo capítulo de nulidad y por las mismas razones de hecho y de derecho. -Nota del Vatican Information Service-)

- La sentencia afirmativa no recurrida ipso facto es ejecutiva

- Si se propone el recurso después de una sentencia afirmativa este puede ser rechazado in limine, por la evidente falta de argumentos. Esto puede suceder en caso de apelación instrumental, para perjudicar a la otra parte; a menudo la parte recurrente no católica ya ha vuelto a casarse civilmente.

- De la reforma emerge la realidad, el principal motivo ahora de la masa de los católicos: consulere conscientiae; es decir, excluidos los aspectos de derecho civil, la nulidad se solicita por razones de conciencia (por ejemplo: vivir los sacramentos de la Iglesia, perfeccionar un nuevo vínculo, a diferencia del primero, estable y feliz!).

5) La rapidez del proceso va en la dirección de una limitación mayor de los recursos ante la Santa Sede, es decir a la Rota Romana, o del recurso a la Signatura Apostólica para la nueva presentación del caso, negado por la Rota.

Fuente: religionenlibertad.com

Tuesday, May 26, 2015

Las 5 cosas que hubiera agradecido que alguien me explicara antes de casarme, por Tim Parson

Nos pasa muy seguido que mi esposa y yo recibimos comentarios sobre nuestro matrimonio que nos hacen sonreír. “Se ven tan felices”, “se portan como recién casados”, “no entenderían nuestros problemas porque su matrimonio es excelente”, “ustedes nunca discuten”.

No sonreímos porque esto que nos dicen nos hace felices, sino porque muy pocas personas conocen nuestra verdadera historia. Y todas las parejas tienen una, incluso nosotros.

Hace no mucho tiempo, Consuelo y yo estuvimos a punto de divorciarnos. Las cosas no iban bien y nuestro matrimonio estaba en crisis. No digo esto a la ligera. Estábamos en el punto de no retorno – o por lo menos eso pensábamos.

— Restaurar el matrimonio

Asistimos a terapia matrimonial con sacerdotes y consejeros matrimoniales que trataban de ayudarnos a restaurar lo que alguna vez fue nuestro matrimonio. Fue uno de los momentos más dolorosos por los que he pasado personalmente.

— Cosas que se hubieran podido evitar

Al reflexionar de nuevo en ese momento de mi vida, hay algunas cosas que sé que si yo ya las hubiera entendido plenamente cuando me casé, la crisis en la que nos encontrábamos se hubiese podido haber evitado. Aquí están cinco de ellas:

1. No existe un plan B

Mi matrimonio es para toda la vida y sólo termina con la muerte. Suena un poco lúgubre, pero es verdad. Cuando hice la promesa de amar a mi esposa de por vida, me comprometí a hacer que nuestro matrimonio funcionara sin importar la situación en que nos encontráramos.

Mi mentalidad era que iba a dejar mis opciones abiertas. Si estar casado no funcionaba o si estar con Consuelo no duraba o si ella no me hacía feliz, yo quería estar seguro de que tenía una salida o, peor aún, otra opción. Pero, en el matrimonio no hay un plan B. El tener un plan B y mantener abierta la puerta para escapar u otras posibilidades me privaban de comprometerme y dedicarme totalmente a mi esposa y a nuestro matrimonio.

2. El matrimonio no se trata de mi felicidad

Muchas parejas cometen este error. Lo escucho todo el tiempo. Y yo mismo lo creía en el año 2000 cuando caminamos por el pasillo el día de nuestra boda. En mi mente pensaba: “Consuelo es mi esposa y su deber es hacerme feliz. Eso es lo que hacen las esposas. Y si ella no me hace feliz, entonces tendré que encontrar a alguien o algo que sí lo haga”.

La verdad es que el matrimonio se trata de mucho más que solo mi felicidad. Y ella no tiene toda la responsabilidad de mi felicidad. La felicidad es subjetiva y relativa y, como hombre, mi definición de la felicidad cambia tanto que no hay manera de que ella pudiera mantenerse al día con todas mis exigencias. El matrimonio es sobre el amor y el respeto mutuo y honrar a Dios por medio de nuestra fidelidad. No se trata de mi felicidad.

3. La comunicación es más eficaz que el silencio

Soy una persona introvertida. También soy un hombre. Por lo tanto, hablar de mis sentimientos es tan extraño e incómodo para mí como pilotear un avión.

Automáticamente, cuando algo me molesta o me hace enojar me aíslo y me quedo callado. Llega un punto en que reprimo tanto esos sentimientos, que empiezo a buscar formas perjudiciales de canalizar mi enojo, depresión o lo que sea que me está molestando.

De lo que me he dado cuenta es que nadie me ama y cuida de mí y nadie puede atenderme como mi esposa lo hace. Puedo estar seguro de que ella va a tratar mis inseguridades y emociones con delicadeza. Y si estoy molesto con ella, ella es la única persona que puede arreglarlo —entonces ¿por qué no hablar con ella?

4. Ayudarla a ella me beneficia a mí

Siempre recomiendo el libro “Los 5 lenguajes del amor” a los que se van a casar o a los que ya están casados. Cambió la forma en que veía mi relación con mi esposa. Como es natural, tratamos de amar a los demás como queremos ser amados —pero si ese no es su lenguaje de amor, nuestros esfuerzos son en vano.

Lo que hago por ella me beneficia a mí

Aunque ayudar a mi esposa es algo que debo y tengo que hacer para tener un matrimonio feliz y saludable —me di cuenta de un fenómeno interesante. Cuando yo hago algo por ella, realmente me beneficia a mí. No me malinterpreten, debemos servir no por lo que recibimos a cambio. Pero es muy bueno que nosotros recibamos algo a cambio cuando ayudamos a nuestros cónyuges. Me parece que cuando yo la ayudo (a lavar los platos, por ejemplo) eso llena su “tanque de amor” hasta el punto en que quiere hacer lo mismo por mí. Suena bien, ¿no?

5. Las diferencias no son un signo de disfunción

En cualquier relación —de trabajo, familiar, de amistad, etc.— va a haber diferencias. Eso es normal y aceptable. Por alguna razón, muchos de nosotros ponemos al matrimonio en una categoría distinta. Creemos que si nos peleamos o discutimos es porque debe haber algo mal en nuestro matrimonio. Inmediatamente saltamos a la conclusión de que nuestro matrimonio es disfuncional o está dañado de alguna manera.

Y cuando pensamos que nuestro matrimonio es disfuncional, comenzamos a pensar en el plan B, dejamos de comunicarnos, y dejamos de intentar. Pero, el conflicto en el matrimonio es normal.

La forma en que elegimos enfrentar los malos ratos es lo que determina qué tan saludable o dañado está nuestro matrimonio. Me he dado cuenta que el ver las diferencias como algo normal me ha ayudado a no enfrascarme en alguna ofensa, me ha ayudado a pedir perdón mucho más rápido, y a trabajar duro para resolver las diferencias tan pronto como sucedan.

Como puedes adivinar por lo que puse al principio y los comentarios que recibimos regularmente – Consuela y yo tenemos un matrimonio espectacular, ahora. Es mejor de lo que era. Incluso es mejor de lo que era el día que nos casamos. Especialmente ahora que sé estas cinco cosas sobre el matrimonio.

¿Qué tal está tu matrimonio? ¿Has encontrado similitudes en tu experiencia? ¿Qué añadirías a esta lista?».

Fuente: religionenlibertad.com